terça-feira, 14 de junho de 2011

Peruanos sin papeles y menores, aún en las minas


Al menos ocho de cada diez peruanos que trabajan en las minas de Portovelo y Zaruma (en Ecuador) no están regularizados, es decir, lo hacen sin una visa de trabajo y no perciben salarios justos. Ese es el cálculo que hacen los propios involucrados y el cónsul de Perú en Machala, Efraín Saavedra, a propósito de la muerte, por asfixia, de dos jóvenes de ese país que laboraban en la mina Cimpe (Compañía Industrial Minera Pacheco Espinoza), el pasado lunes, y quienes estaban sin regularizarse. Uno de ellos era menor de edad.
Saavedra refirió que los fallecidos no tenían visa de trabajo y que no constan en los registros del Consulado peruano en El Oro “lo que es preocupante, ya que todo peruano que ingresa a Ecuador debe regularizar su presencia para gozar de todos los derechos”.

Otros 40 ciudadanos de ese país que laboran en la misma compañía minera también estarían en esas condiciones. Así lo reconocen algunos. “Es muy caro hacer los trámites para sacar la visa de trabajo y cuando venimos a las minas solo nos quedamos unos meses y regresamos”, dijo uno de ellos.

El accidente del pasado lunes, en el que murieron Edwin More Córdova y Allan Ruiz Paredes, se dio ocho meses después del fallecimiento de cuatro mineros, dos de ellos peruanos, en la mina Casa Grande. Dos estuvieron atrapados en una fosa durante siete días y sus cuerpos fueron rescatados apenas horas después de su muerte. En aquella ocasión, el ministro de Relaciones Laborales, Richard Espinosa, anunció que esa Cartera haría “un barrido” en las mineras de la zona para constatar la regularización del personal.

Pero la realidad no cambió, admiten mineros, quienes piden la reserva de su identidad. Aunque el Ministerio abrió en Portovelo una oficina con un encargado de observar la situación laboral de los obreros ecuatorianos y extranjeros. Ayer, el inspector Johnny León no dio declaraciones. En la tarde llegó el ministro Espinosa a constatar la situación.

En esta región se generan unas 10 mil plazas de trabajo en el sector minero, según los empresarios de la zona. Una gran parte la cubren peruanos, que llegan incluso a vivir con sus parientes en este cantón. Por ejemplo, la familia del fallecido Edwin More Córdova migró por completo a Portovelo. Alquilaban un cuarto por $ 70 en el barrio Machala Alto, zona conocida por la presencia de los foráneos. Allí hay pequeñas casas de madera cubiertas de cartón, que albergan hasta a diez personas, incluidos menores de edad que laboran en algunos casos junto con sus padres.

Solo 400 ciudadanos de ese país tienen legalizada su presencia en El Oro, según el Consulado. El resto es ilegal.

Sobre los fallecidos, Johnny Pacheco, socio de la mina Cimpe y actual presidente de la Cámara de la Pequeña Minería de Portovelo, dijo que no tenía relación laboral directa con ellos, porque la compañía contrató a un ingeniero peruano para realizar la exploración.

“Hemos contratado a ingenieros peruanos por la experiencia en minería que tienen ellos y aquí debían hacer los trabajos bajo su responsabilidad”, señaló Pacheco. Pero las muertes se dieron en su mina.

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